Las Estaciones y Los Días

Bitácora y cuaderno de viaje y andanzas. La vivencia de Ojén, una atalaya hacia el Mediterráneo. Punto de encuentro y foro común para los amig@s que en la vida tenemos.

jueves 7 de agosto de 2008

HOY, ALLÍ, A MIL KILÓMETROS

Hoy, allí, a mil kilómetros celebran efemérides de gente a la que quiero. Me les imagino en la calle Zubiaurre, todos hablando a la vez y muy alto. Hoy, allí, a mil kilómetros estarán Benja y Juana, Daniel, José Félix y Lola, Carmen y Elena. Faltará una de las protagonistas, Edurne, Nieves, perdida desde hace tiempo entre sus nubes de algodón. Hoy, allí, a mil kilómetros hablarán de lo divino y de lo humano, cotillearán lo justo, reirán, se tomarán el pelo, reñirán... Habrá acentos barakaldeses y navarros y galegos mezclados en esa familia de emigrantes y emigrados, signo aquellos otros tiempos y de la Margen Izquierda de la Ría del Nervión. Creo comerán viandas vallisoletanas y todo será, como siempre, excesivo, rayano a lo pantagruélico. Hoy, allí, a mil kilómetros los lapuentes, oliveras, canedas y foncubertas celebrarán sus ritos familiares habituales sin pompa ni boato, todo próximo, cercano, familiar. Hoy, desde aquí, a mil kilómetros les enviamos un abrazo enorme a través de la distancia y del tiempo. Zorionak, aita! Zorionak, amama!

martes 5 de agosto de 2008

FÚTBOL

Antonio, Pablo y un tercero juegan a fútbol en la calle Rosal. Levantan polvaredas entre carreras y patadones a un balón amarillo fosforito. Apenas dicen nada, dos o tres gruñidos, un taco grueso tras un disparo errado, un grito tras la consecución de un gol imaginario. No hay líneas de fuera, ni las áreas están pintadas, tampoco hay punto de castigo, por no haber no hay ni portería, sólo una retorcida valla metálica que hace las veces de red. Se mezclan, corren, sudan profusamente, ignoran los calores que vienen con la mañana. Realizan evoluciones copiadas de sus ídolos, celebraciones de puño en alto, de arquero triunfante, de señal en la espalda de... - ¡Toma! ¡Toma! ¡Toma!... Llega un coche, frenan su juego, un pelotazo una vez el automóvil ha pasado resuena contra la red metálica. -¡Gol! ¡Gooooooool! ¡Gol! ¡Gol! ¡Gol!... No hace falta más, un campo imaginario, un público virtual enardecido, un balón raro, un solar de polvaredas y sangre en las venas... - Espero que tengáis buena puntería-, señala el dueño del coche recién aparcado. No hay respuesta. - Lo digo en serio, espero que tengáis buena puntería. No hay respuesta, sólo un indisimulado parón en el juego que se rompe con un -¡Venga! ¡Vamos! ¡Otra! ¡Tres-Cero!, cuando el dueño vuelve la espalda a los Torres, Villa y Casillas de la ojeneta calle Rosal.

lunes 4 de agosto de 2008

LOS UNOS, LOS OTROS, LOS DE AQUÍ, LOS DE ALLÍ, LOS PANES, LOS PECES...

Vivo el tráfago de la vida marbellera. Ahí abajo, lamiendo las orillas del mar. Resulta tal el milagro de la multiplicación, que los divinos panes y peces se quedan reducidos a una simple parábola. Este fin de semana llegó el éxodo de los agotados, de los vacacionistas profesionales, de las recuas de turistas de vuelta y vuelta, de los rojiblancos asolados, de los nacionales ávidos de arena que llevarse a la boca, de los internacionales sedientos de soles rotundos... Así es. Las hordas bárbaras invaden las playas como una nueva tropelía de vikingos, como insectos estresados en su afán de tiempo libre. Agosto agostado. Sigue siendo el mes preferencial de asueto obligado, de sangría, paella, toalla, playa, y vuelta, playa, toalla, paella, sangría. Después, en septiembre, los costasoleños se abandonarán a las playas, el agua estará más templada, los atardeceres adquirirán el resplandor rojizo que los hace grandes, el Peñón se dibujara en la boca que besa el Mediterráneo, los rubios pajizos, adornados de rojos y blancos, habrán regresado a sus cuarteles de invierno, los acentos castizos al Madrid de los agobios, y los vizcaínos a la Vizcaya de sol impredecible. Así es. Pero hoy, aún, es 4 de agosto, recién estrenado el mes del asueto general, quedan días de chiringuitos repletos, de aparcamientos soñados, de tráficos imposibles, de acentos ajenos, de turistas despistados... Todo será disfrutarlo o no, observarlo con una sonrisa... sus prisas, sus ajetreos, su incontinencia... y dejar que todo pase. Mientras me acompaño con una canción de Jakob Dylan (hijo de) y con un té helado que ayer Antonia preparó con buena mano...

viernes 1 de agosto de 2008

LOS 40.000 DE OJÉN

Poco poco se ha ido construyendo este blog. Con su ferralla y armazón primero, con el soporte de sus vigas, la basamenta de sus cimientos. Después quedó vestirlo por fuera, colocar los ladrillos, abrir los huecos de las ventanas por donde se pudiera ver el mar, por donde entraran los aromas de la tierra, darle techo para el cobijo del invierno y abrir unos veluxes con los que mirar las estrellas en la noche. Más tarde se lució y pinto de muchos y diferentes colores, de matices. Y así queda aún amueblarlo. Cada uno se trae su sofá, su puff, su cama, su tresillo, su sillón orejero... Platos para la cena, vasos para la bebida, croasanes para el desayuno, una radio, una tele, libros, películas, el ordenador, un botijo, dos botijos... Y va tomando esta casa aspecto de hogar etéreo, de rincón apacible, de txoko virtual y patio andaluz... Tiene los olores de los naranjos en flor y del puchero, los colores del mar y de los pinares, la altura de la Cruz de Juanar y el frescor del agua bajo los pies... Tiene el aliento de 40.000 voces que acompañan e insuflan aire para que esta navegación sea apacible y constante.
Miro el cielo, pulso el teclado, recuerdo, os pongo rostro, os invento una mirada... Abro las puertas de Las Estaciones y Los Días, y pongo un tope, bien firme en el suelo para que permanezcan abiertas... Pasad sin llamar, estáis todos invitados...

jueves 31 de julio de 2008

LA BENDICIÓN DEL FRÍO

Y llegó la bendición del frío. Último día de julio, 17:00 horas, 37'8º centígrados de temperatura en el exterior. La calma de la canícula ha llegado al interior de esta morada de la calle rosal. Tras padecer el exceso de las temperaturas, la asfixia del aire templado, el azote vespertino del bochorno canicular, ayer llegó el alivio del frío. 37'8º centígrados en el exterior, 26'1º centígrados en el interior. Con la pulsión atávica de buscar refugio así pedimos socorro ante la llegada del terral veraniego. La solución fue eficaz, el arreglo pronto, la demora y el desencuentro excesivos. Así ayer, tras comer con Chafli y Leire me otorgaron el cetro del poder climatológico del hogar: un mando a distancia reparado. Quizá creáis que esta elegía sea excesiva, pero a los lectores más septentrionales que viven un verano de altibajos, galernas, aguaceros, playas masificadas en un único día de sol y más fresco que exceso les diré con sonrisa beatífica que la tarde se observa mejor desde la atalaya de estos 25º centígrados. Aunque las chicharras continúen su cantinela.

miércoles 30 de julio de 2008

CHICHARRA

Voces de violín, que diría Neruda, acompasan los ritmos lentos del calor. Voces de violín, crujidos, rasgueos que acompañan el devenir de la mañana prieta de canículas. Cuando todo parece silencio y vapor de agua sobre la frente, los brazos, la espalda, surge ese ronroneo letárgico. Como un zumbido insomne y perpetuo se proclama su canto por encima del grito del hombre. Dicen los entomólogos que el contenido de su melodía es puramente sexual, una suerte de sortilegio que el macho utiliza para llamar a la hembra en los días estivales de más calor. Un canto que relata prodigios y batallas con el que se ahuyenta a los competidores y se atrae a los compadres de parranda. Son las chicharras o los coyuyos o las cigarras o la quesada gigas que adormece con su canto las siestas en el verano, que conforma la melodía del calor que asfixia, que dibuja el perfil del estío más cálido. Es constante el griterío -cricricricricricricricricri- sin solución de continuidad, como un ronroneo volátil e indeterminado. Permanecen ocultas en los árboles, en la sombra propiciatoria, formando la banda sonora del bosque mediterráneo.



martes 29 de julio de 2008

ANA SALERO

Ana, todo sal y flama, bosqueja el compás del flamenco como la niña de fuego que es. Remata con la mano, brota de sus pies el taconeo de la soberbia, dibuja en el aire una filigrana por alegrías. Tiene la mirada pícara de la inocencia, la vergüenza de sus nueve años y el arrojo de los buenos flamencos. Taconeaba con su flor roja en el pelo, con su falda negra construía círculos sobre sí misma, seguía los pasos de su maestra Fina y la miraba de través, para no perder el hilo invisible tejido por la música. Todo timidez y sonrisas. Allí la bautizamos como Ana Salero, por la vida que lleva dentro, por la sal en sus tacones.

domingo 27 de julio de 2008

MUCHO CALOR

Ya no es el poético soberbio mercurio del tiempo estival, sino el calor asfixiante extraído de una fragua. Alienta con su aliento hirviente el horizonte próximo y el cercano en un juego de sopores exagerados. Corre el sudor por la frente, la perla de cristales, como una playa burbujeante. Una nueva piel cubre la dermis, creando una fina película de agua que recorre todos los recovecos del cuerpo. Se hace pesado el respirar, más denso, casi sólido el aire que entra hasta los pulmones. Son las seis de la tarde, el termómetro marca 37'4ºC. El calor se escapa por los poros. Los pájaros buscan la sombra. Bebo agua y escucho canciones viejas de Billie Holliday...

martes 22 de julio de 2008

BOTIJO: SEGUNDO ANIVERSARIO

Combato el calor soporífero con un intenso y prolongado trago de botijo, trasunto de la sabiduría popular, acervo milenario de cultura práctica. Lo llaman búcaro y piporro y alcarraza y cantarillo y pirulo y cántaro y botija y vasija. Ahora, tras ser este el segundo verano de calores apretados alojado en Ojén ya poseo dos. Uno con sello malagueño y de amigos, otro, con sello leonés y de familia. Dos botijos que alivian la sed en las horas duras del día, cuando nada, excepto las chicharras y su canto, se mueven en la vida. Los relleno cuando el agua se acaba y escucho en ese momento cómo los ecos de sus entrañas exhalan un suspiro de alivios húmedos... Plinclonncloncplincplancplancclonclon... y así hasta verter los consabidos cinco litros de uno y el apaciguador litro y medio del otro. Levantarlo al aire y dejar que el chorro fino caiga por el peso de la gravedad sobre la boca de uno, resbalando parte de su contenido por la comisura del labio... Fresca el agua, fresco el botijo para paliar los excesos de un veranos sin treguas.

ALERTA: Visto que algunos participantes en Las Estaciones y Los Días habéis decido darle buen uso a vuestro botijo os he de advertir que antes de la primera vez ha de dejarse una noche en reporso con agua y anís... Para que la permeabilización sea mayor. Así que... ¡OJO!

lunes 21 de julio de 2008

ADIÓS OJEANDO, HASTA EL AÑO QUE VIENE

El Ojeando Festival cierra su edición de 2008 con gran éxito de crítica y público

Tras casi 72 horas de cultura gratuita el Ojeando Festival 2008 echó ayer el telón a la espera de una nueva edición

Las bandas malagueñas brillaron con luz propia en un evento que reunió a los mejores talentos del pop-rock independiente

Ojén clausuró ayer el Ojeando Festival 2008, un evento que se demostró único en su género y que atrajo el interés de miles de malagueños que rebosaron las calles y plazas del municipio. Un festival integrado en el corazón mismo de la villa que palpitó de manera casi ininterrumpida durante todo el fin de semana.

Los tres escenarios del Ojeando Festival rebosaron de energía popera las noches del viernes y el sábado. El cartel encabezado por La Habitación roja, Niños Mutantes y Triángulo de Amor Bizarro arrebató al tiempo y a la madrugada el protagonismo y se transformó en estrella indiscutible del evento. Así mismo la música malagueña dejó patente su altísimo nivel de calidad ofreciendo en los tres escenarios del festival su particular y ecléctico sello. Bandas como Dry Martina, Oniria o Model Monroe abrieron el abanico de estilos desde el swing potente y cadencioso y el pop rock independiente pasando por la furia electrónica.

La villa de Ojén abrió sus puertas a destacadísimo número de visitantes que no dudaron en formar parte activa del festival. Se conjugaron los ambientes delicados y cálidos del Escenario Cuevas con perlas como Anni B. Sweet o Zahara Eléctrica y el folk mestizo de JF Sebastian en el Escenario Plaza donde cautivaron a un público entregado. Un festival que transcurrió sin incidentes destacables y en el que la cultura se conjugó a la perfección con la diversión.

Los más pequeños quedaron atrapados en las redes de Piratas del Caribe con la compañía Ilusionarte. Un barco corsario surcó las procelosas aguas ojenetas entre disparos de trabucos y ruidos de sables de espuma. Una retahíla de niños y niñas imaginó ser bucanero por una mañana de sábado o la sirenita por una mañana de domingo. La palabra contada y Picasso se combinaron en el Museo del Molino dibujando la magia del pintor malagueño en las voces de sus poetas amigos. La exposición Picasso y la poesía conjugó la pintura y la escritura en un solo ser. Así mismo Marruecos también estuvo presente en la villa ojeneta gracias a una exposición fotográfica en la que la vida del país vecino quedaba reflejada con la delicadeza de una mirada cómplice.