HOY, ALLÍ, A MIL KILÓMETROS
Hoy, allí, a mil kilómetros celebran efemérides de gente a la que quiero. Me les imagino en la calle Zubiaurre, todos hablando a la vez y muy alto. Hoy, allí, a mil kilómetros estarán Benja y Juana, Daniel, José Félix y Lola, Carmen y Elena. Faltará una de las protagonistas, Edurne, Nieves, perdida desde hace tiempo entre sus nubes de algodón. Hoy, allí, a mil kilómetros hablarán de lo divino y de lo humano, cotillearán lo justo, reirán, se tomarán el pelo, reñirán... Habrá acentos barakaldeses y navarros y galegos mezclados en esa familia de emigrantes y emigrados, signo aquellos otros tiempos y de la Margen Izquierda de la Ría del Nervión. Creo comerán viandas vallisoletanas y todo será, como siempre, excesivo, rayano a lo pantagruélico. Hoy, allí, a mil kilómetros los lapuentes, oliveras, canedas y foncubertas celebrarán sus ritos familiares habituales sin pompa ni boato, todo próximo, cercano, familiar. Hoy, desde aquí, a mil kilómetros les enviamos un abrazo enorme a través de la distancia y del tiempo. Zorionak, aita! Zorionak, amama!